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Escribir, lo que menos les cuesta a los alumnos argentinos

 
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Escribir, lo que menos les cuesta a los alumnos argentinos
de Administración Fundación - jueves, 10 de septiembre de 2015, 09:08
 

Educación. Pruebas en tercero y sexto gradoEn comprensión de textos, sin embargo, tienen serias dificultades. Surge de un estudio que evaluó el desempeño en Lengua, Matemática y Ciencias.

Los estudiantes argentinos se destacan en América Latina por sus habilidades de expresión escrita: quedaron terceros, en promedio, en la prueba de escritura del examen internacional TERCE, solo por detrás de los estudiantes de Chile y Costa Rica. Paradójicamente, el desempeño de los argentinos en lectura fue muy inferior: aunque el TERCE no elabora rankings, el puntaje ubicó en séptimo lugar a los de 6° grado y en noveno puesto a los de 3°, solo por encima de Ecuador, Paraguay y los países centroamericanos. En otras palabras: los chicos argentinos escriben bien, pero tienen serias dificultades en comprensión lectora.
El examen de Unesco evaluó a los chicos de 15 países latinoamericanos en Matemática, Ciencias, Lectura y Escritura. En esta última prueba, les pidió a los estudiantes de 3° que escribieran una carta a un amigo y a los de 6° que redactaran una carta formal. Los argentinos se destacaron en los tres campos evaluados: dominio discursivo (adecuación a la consigna, propósito, género), dominio textual (coherencia y cohesión) y convenciones de legibilidad (ortografía y puntuación). El 49% de los alumnos argentinos de 3° grado y el 61% de los de 6° se ubicaron en el nivel 4 de desempeño, el más difícil. 
“Argentina muestra un desempeño significativamente más alto que el promedio de los países en la prueba de escritura, tanto en 3° como en 6° grado, y no solo en el puntaje global, sino también en cada uno de los tres dominios evaluados”, plantea el informe de TERCE. Pero las buenas notas en escritura contrastan con los bajos resultados en lectura, donde más del 60% de los chicos argentinos quedaron entre los niveles 1 y 2 de desempeño (sobre 4). 
Contra lo que suele creerse –y contra la idea de “lectoescritura”–, las especialistas consultadas por Clarín señalan que lectura y escritura son habilidades distintas. “Leer no es lo inverso de escribir: son dos procesos diferentes y tienen métodos de enseñanza distintos. Hay países que enseñan antes la lectura y después la escritura, aunque nuestra tradición didáctica es enseñarlas juntas”, explica Marta Zamero, investigadora y docente de didáctica de la lengua y la literatura en la Universidad Autónoma de Entre Ríos. 
A Zamero no le sorprenden los buenos resultados en escritura ni los problemas detectados en lectura: “La escritura se está enseñando en las escuelas: el sistema educativo ha sido equipado con bibliotecas, recursos, formación permanente, documentos curriculares. Pero aún tenemos que profundizar la precisión metodológica en relación con la enseñanza de la lectura”.
Esta “brecha” didáctica también es señalada por Valeria Abusamra, doctora en Lingüística de la UBA: “Hay consenso sobre cómo enseñar a producir textos, pero la enseñanza de la comprensión lectora no está tan estructurada. La comprensión siempre es más temprana que la producción escrita, pero también es más difícil de enseñar y de verificar: en la escritura vos ves el proceso del alumno, pero en la comprensión no, porque se trata de construir representaciones mentales”.
Aunque la escritura suele presentar más dificultades que la lectura, los resultados del TERCE exhiben un desfasaje inverso. “Vos podés leer el Quijote, pero ¿podrías escribirlo? Como proceso cognitivo, la escritura es mucho más exigente que la

comprensión. Si bien se retroalimentan, cada proceso requiere una enseñanza sistemática e intensiva”, sostiene Ana María Borzone, investigadora del Conicet especialista en desarrollo lingüístico y cognitivo. 
Borzone critica las consignas planteada por la prueba: “Escribir una carta es una tarea demasiado simple, incluso para chicos de tercer grado: que los alumnos puedan hacerlo no indica que tengan un buen nivel de alfabetización. Nosotros implementamos un programa de alfabetización temprana en un jardín de nivel socioeconómico bajo de la Ciudad: a fin de año, el 70% de los chicos de 5 años podía escribir cartas, con buena puntuación”. Tras analizar el examen de Unesco, Borzone apunta que “la tarea de lectura es más compleja que la de escritura por el texto que usan, lo cual no significa que el desempeño bajo en lectura resulte del texto sino de las bajas habilidades”.
Dentro de los niveles de escritura evaluados por el TERCE, los alumnos argentinos se destacan más en el dominio textual, enfocado en las propiedades de coherencia y cohesión, pero no tanto en las convenciones de legibilidad, que abarcan ortografía y puntuación. 
Zamero plantea que, aunque la producción de textos está presente en la escuela primaria, hace falta un mayor énfasis en la gramática: “En Argentina tenemos que trabajar mucho todavía para acordar la implementación de una didáctica específica que enseñe explícitamente gramática, ortografía y puntuación”. Según la especialista, una de las causas de las dificultades de los alumnos en comprensión puede obedecer a falencias gramaticales: “Uno de los niveles de procesamiento del texto es el gramatical y ortográfico. Si hay un bajo manejo de las convenciones de legibilidad, eso puede repercutir en problemas de lectura”.


Las reglas de ortografía y puntuación quedaron desprestigiadas con la vuelta a la democracia, tal vez por su carácter de “normas”. Zamero asegura que ese rechazo, aún vigente en la escuela y los institutos de formación docente, es erróneo: “El alumno que maneja la ortografía puede concentrarse en los niveles más altos de la escritura”.

Fuente: http://www.clarin.com/sociedad/escritura-educacion-lectura-terce_0_1411658895.html